Aprende cómo solucionar los 5 problemas más comunes de las puertas de garaje automáticas

Las puertas de garaje automáticas aportan grandes beneficios, entre ellos la comodidad y la seguridad del propietario a poder controlar el proceso de abrir y cerrar a distancia, por lo que no es necesario que baje del coche y experimentar el riesgo de ser atacado en el proceso.

Sin embargo, como todo mecanismo, sus componentes sufren desgaste o algo tan simple como la suciedad acumulada afecta el buen funcionamiento de estos sistemas. Pero no te preocupes, porque en un momento conocerás algunos de ellos y cómo dar una solución efectiva.

La puerta no abre

Intentas abrir la puerta con el uso del mando a distancia, pero no obtienes respuesta. Existen diferentes motivos por el cual una puerta automática no abre, antes de comunicarte con tu cerrajero de confianza, descarta que el problema sea de otra índole.

Muchas veces este problema puede ser que el mando sólo necesita un reemplazo de baterías. También puedes verificar que no hayas cometido algún error al introducir el código de acceso.

En otras ocasiones puede ser que exista algún tipo de bloqueo en el dispositivo receptor lo que interfiere en la recepción de la señal. Verifica que no exista ningún objeto que pueda causar esta interferencia entre el mando y la puerta.

Puedes revisar, dentro de las posibilidades, la condición de los cables, porque si alguno está muy deteriorado o roto, esto hace imposible que el sistema cumpla su función.

Si has verificado todo lo anterior, y no es el origen del problema, entonces es momento de comunicarte con el técnico experto en la materia.

La puerta abre, pero no permite el cierre

Ante todo es necesario descartar cualquier problema en la parte mecánica del sistema, para ello debes revisar el switch de límite de la carrera del cerrado, porque es posible que al momento de abrir la puerta, éste no se liberó, por lo que la orden que sigue es la de impedir el cierre de la puerta.

Si ya esto fue descartado, se recomienda borrar los controles y volver a generarlos.

La puerta no abre, tampoco cierra

Antes de llamar al cerrajero, verifica que no exista alguna obstrucción en el mecanismo de desplazamiento de la puerta, sin embargo no estaría demás realizar un mantenimiento en las guías y carriles que componen el sistema.

Puedes hacer una prueba para descartar que la puerta esté atorada, sólo intenta mover la puerta con la mano, procura hacerlo a la misma velocidad que lo hace el motor. Si la puerta se mueve, entonces vuelve a utilizar el mando, si no funciona debes llamar al profesional.

La puerta comienza a cerrar, pero luego vuelve a abrir

Este tipo de movimiento es indicativo de que el sistema anti-aplastamiento de estas puertas ha detectado algo que considera la presencia de una persona, y por razones de seguridad, impide el cierre.

Verifica que no exista algún objeto que pueda estar afectando el movimiento de la puerta, ya que este sistema de seguridad es muy sensible, pero si no es el caso, entonces el sistema está deteriorado y debe ser reparado.

El motor emite sonidos, pero se mueve lento o no se mueve

Es importante hacer la correcta revisión y verificar que la puerta no esté atascada, porque si es el caso, el motor podría sufrir algún daño.

Una vez descartado el atascamiento, por lo general es problema del condensador, y no genera la fuerza requerida para impulsar el motor a cumplir su función.